
Lima, 20 de agosto de 2026.- La inversión social puede generar mayor impacto cuando los recursos públicos y privados se articulan alrededor de resultados concretos y medibles, manifestó María Paulina Gómez, directora de Más Pago por Resultados de Fundación Corona de Colombia en el Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS 2026).
Gómez explicó que, tras una década de experiencia en Colombia, el modelo de pago por resultados ha permitido cambiar la manera en que distintos actores entienden y ejecutan sus inversiones sociales.
“Lo que hacemos con el pago por resultados es simplemente empezar a conectar los puntos que no teníamos claramente conectados”, sostuvo durante el workshop “Pago por resultados: ¿Cuándo el impacto construye confianza?”.
La especialista agregó que el reto no consiste únicamente en incrementar los recursos destinados a proyectos sociales, sino en lograr que estos respondan a problemas concretos y puedan demostrar sus resultados. Para ello, consideró necesario que empresas, Estado, cooperación y organizaciones sociales trabajen de manera más coordinada.
“Hay un potencial muy grande de modificar de manera más eficiente y efectiva nuestras inversiones, sin dejar de pensar en el negocio que debe tener un negocio y en la agenda pública que tiene que corresponder al Estado”, comentó.
Recursos con impacto
Asimismo destacó que uno de los principales aprendizajes de la experiencia colombiana ha sido comprobar que la colaboración entre sectores puede movilizar mayores recursos y, al mismo tiempo, mejorar la calidad de las intervenciones.
En los últimos años, señaló, este trabajo permitió articular recursos del sector público y privado para iniciativas vinculadas con empleo, productividad, educación y conservación de la biodiversidad. La cooperación internacional también tuvo un papel importante como articulador de estos esfuerzos.
“Es un ejercicio de confianza. La cooperación internacional fue un actor clave en la construcción de esa confianza”, indicó.
Para Gómez, esta experiencia demuestra que el pago por resultados puede convertirse en una herramienta para mejorar la eficiencia de la inversión social, siempre que exista una visión compartida sobre el problema que se busca resolver, objetivos claros y mecanismos para medir los avances.
Finalmente, la especialista remarcó que esta lógica también puede beneficiar a las propias empresas, al permitir que sus inversiones sociales estén más vinculadas con sus objetivos de productividad, competitividad y sostenibilidad.